Saturno devorando a su Hijo.

El cuadro esta principalmente compuesto por colores neutros para darle una sensación de profundidad y superioridad a la imagen.
Respecto a las proporciones, Saturno es mucho mayor en tamaño que el hijo al que está devorando, yo creo que esto es así porque Goya a querido demostrar al mundo la superioridad de este Dios frente a la endeble humanidad.
Saturno está situado a la izquierda del cuadro pero este ocupa prácticamente la totalidad del cuadro.
Además está encogido de cierta manera que da la sensación que es  jorobado, según mi percepción tiene una rata en la blanca y larga melena que le cae muy alborotadamente por los hombros.
Este personaje es bizco, tiene una nariz con unas enormes y predominantes fosas nasales y es de rostro afinado acabado en una puntiaguda barbilla con perilla.
Goza de unas cejas muy pobladas y una mirada penetrante.Al mirar atentamente a sus ojos negros como pozos sin fondo, puedes ver la frustración y un escalofriante miedo, similar al de los cervatillos cuando huyen del temible cazador .
Su pelo es canosos y completamente blanco como la escarcha en las tristes mañanas de invierno, la melena está muy larga, tanto que le cubre la mayor parte de su esculpido cuerpo.
El cuerpo de Saturno termina perdiéndose de vista, gracias a una tela que oculta las partes que hay que cubrir. Para lograr este efecto visual el autor ha oscurecido los colores del fondo, en mi opinión con este efecto visual también se consigue realzar el motivo principal.A los pies de este se puede observar una figura pero que no se aprecia con claridad, creo que es otro de sus hijos que contempla la terrible escena y decide marcharse, de ahí que no le podemos ver el rostro.
Del hijo de Saturno tengo poco que decir está centrado en el cuadro, ya que Goya (el autor del cuadro) quiso que este, fuese el motivo principal.
Del cuerpo cae una importante pero a la vez dosificada cantidad de sangre, que se asemeja a un alocado río de lagrimas efímeras, similar al de todo corazón roto.Con esto el autor consigue dar más dramatismo a su obra y una extraña sensación de familiaridad, aún desconociendo la existencia de este.
El cuerpo esta decapitado, por lo tanto carece de cabeza, es únicamente un saco de huesos ausentes   y perdidos a los que ya no se les puede llorar.
La luz nace en la parte superior del cuadro y va acentuando los rasgos del Dios y le da cierta tonalidad más intensa a la sangre.

Comentarios

  1. Está muy bien. Hay algunas partes de la redacción que te han quedado muy líricas, muy poéticas :)

    Solo un par de cosas:
    - Hay una falta en el segundo párrafo. Te lo pongo así porque prefiero que la encuentres tú ;)
    - La expresión "a mi percepción" suena rara. Mejor sustituirla por "según mi percepción" o algo así.
    - En el penúltimo párrafo pones "ausentes, y perdidos", esa coma sobra ya que no se coloca la coma antes de la conjunción "y" salvo que sea una coma de cierre de una oración adjetiva explicativa. Lo vemos si quieres en clase mejor.

    Pero insisto, en general la redacción está muy bien. También lo está el diseño del blog, con el título, la cita etc, pero si puedes incluir tu nombre por algún lado... gracias!

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